Ayer, 2 de octubre, se destapó el monumento a Lesya Ukrainka en la plaza que lleva su nombre, en Hortaleza, al lado de la embajada de Ucrania. No fue un adorno. La plaza se pidió en 2018 y el Ayuntamiento la nombró en 2020. La estatua —del artista Mykola Obeziuk— se inauguró el día en que ella habría cumplido 155 años.
Estuvieron el señor Fanjul, presidente de la Asamblea de Madrid; el concejal-presidente del distrito de Hortaleza; la embajadora de Ucrania, Yuliia Sokolovska; y gente de la comunidad que lleva años empujando esto. Sin esa comunidad, la plaza seguiría siendo un plano.
2 de octubre de 2026 · palabras frente al monumento, aún cubierto.Plaza de Lesya Ukrainka, Hortaleza, junto a la embajada.La estatua, de Mykola Obeziuk. En el pedestal: Lesya Ukrainka.Comunidad, coro y autoridades. La plaza ya tiene nombre y figura.
Para qué sirve leerla, en una tarde
Lesya (Larysa Kosach, 1871–1913) escribía en ucraniano cuando el imperio trataba esa lengua como un dialecto de cocina. Estuvo enferma casi toda la vida. Aun así escribió teatro, crítica y poemas que no piden lástima. Su frase de cabecera cabe en una camiseta: contra spem spero, espero contra toda esperanza. No es “todo irá bien”. Es “planto flores en la escarcha igualmente”.
Гетьте, думи, ви хмари осінні!
Тож тепера весна золота!
Ні, я хочу крізь сльози сміятись,
Без надії таки сподіватись.
Lesya Ukrainka, Contra spem spero!, 1890 · original
Fuera, pensamientos, nubes de otoño.
Ahora es primavera de oro.
No: quiero reír a través del llanto,
y esperar, aunque no haya esperanza.
Lectura al español, no una traducción de cátedra. El original manda.
Eso explica el monumento mejor que una biografía de cuatro páginas. Ucrania lleva años haciendo exactamente eso: cantar en medio del daño, sin fingir que el daño no existe.
Por qué sigue siendo actual
La lengua no es un folclore. Ella la trató como lengua europea completa. Hoy, cada vez que alguien dice “es solo un dialecto”, Lesya ya contestó.
La esperanza no es ingenuidad. Se puede estar enfermo, ocupado o cansado y seguir sembrando. El poema lo dice sin metáfora blanda: flores sobre hielo.
Las mujeres no son coro. En su teatro discuten, rechazan y eligen. No decoran la escena.
Europa no es un premio. Ella leía en varias lenguas y escribía para que Ucrania no se viera provinciana. Madrid, con esta plaza, le devuelve el sitio.
Si solo vas a leer una cosa: Contra spem spero!. Si tienes una tarde, el drama Lisova pisnia (La canción del bosque). Busca el original o una edición que cite al traductor. Si no sabes por dónde, escríbenos y te señalamos un sitio serio.
El coro y la bandura
En el acto cantó un coro de chicas ucranianas y, después, sonó la bandura: el instrumento de cuerda típico de Ucrania, el que acompaña la poesía desde hace siglos. Lesya escribía para que esa voz se oyera. Aquí se oye, en su plaza.
Coro y bandura · inauguración, 2 de octubre de 2026 · Plaza de Lesya Ukrainka.
Análisis superclaro en vídeo de Javier Arias Borque (Libertad Digital). Explica, sin rodeos, cómo empezó la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero de 2022 y qué puede saquear Rusia en los territorios ocupados: el corredor terrestre a Crimea, los recursos de Donetsk, Zaporizhzhia y Jersón.